La verdad es que casi nunca enciendo la tele tras una larga jornada de trabajo, ni me dejo llevar por la quietud del sofá o por el atrayente sopor que emana de los reconfortantes cojines. Sin embargo, los martes, a las diez y media en punto, hago siempre una excepción, casi obligada. Y es que en La Uno, puntual como siempre y envuelta en su gabardina y en su aura de crímenes imposibles, aparece Laura.
"Los misterios de Laura" se ha convertido definitivamente en una de mis series favoritas. Cada episodio de esta trepidante serie policíaca nos muestra el desenlace de un crimen aparentemente imposible de resolver. Sin embargo, poco a poco, Laura (María Pujalte), cuyo apellido "Lebrel" hace honor a su olfato detectivesco, va consiguiendo las pruebas que necesita para hallar al culpable, siempre con la ayuda de su atractivo compañero Martín (Oriol Tarrasón), de su ex-marido y jefe Jacobo (Fernando Guillén-Cuervo), de Cuevas (César Camino), un experto y tímido informático, y de Lydia (Laura Pamplona), una altiva pero eficaz investigadora. Juntos hacen "piña" y dan respuesta a los casos más complicados.
La serie es, pues, muy entretenida e inesperada, pues el desarrollo de los acontecimientos casi siempre te deja con la boca abierta. En ello contribuye la hábil actuación de los actores, que consiguen dotar a la serie de una marca y estilo propios: la perspicacia e ironía de Laura, el afán paternalista de Jacobo con sus compañeros, las torpezas de Cuevas, los chistes de Martín... Otro punto a señalar es la música, siempre desencadenante de la intriga y del misterio, y la introducción, que recuerda a las de las películas de la Pantera Rosa o a las de James Bond...
Por otra parte, la serie consigue acercarse al público que está en el salón, al otro lado de la pequeña pantalla, pues se pone en su lugar siendo Laura a la vez una exitosa policía y una paciente madre de dos traviesos gemelos, teniendo problemas "terrenales" como el divorcio de Jacobo, o manteniendo animadas y divertidas conversaciones con su madre Maribel (Beatriz Carvajal), una mujer directa pero muy protectora con su familia.
En fin, "Los misterios de Laura" es una serie para ser vista e incluida en el "Top 19" de las series españolas del momento, estando ya en su tercera temporada y habiendo sido cedidos los derechos a otros países para la realización de diferentes versiones de la serie, como en Estados Unidos, por ejemplo.
Aquí os adjunto el link a la página web de la serie, para que podáis descubrir a Laura y sumergiros en los entretenidos momentos que nos hace pasar, pues es una buena oportunidad para echarse unas risas y jugar con nuestro olfato y capacidad de deducción...
"Te quiero, no solo por lo que eres, sino por lo que yo soy cuando estoy contigo..."
Al final de la emotiva película "Behind The Candelabra", podemos escuchar unas bellas palabras dirigidas a Scott Thorson de parte de Walter Liberace, el magnífico pianista que, con su estrambótico estilo y cercanía al público, dio un giro de 360 grados al show americano.
La película, dirigida por Steven Soderbergh en 2013, ha sido premiada en numerosas ocasiones recibiendo, por ejemplo, dos Globos de oro, y ha sido alabada al mismo tiempo por multitud de periódicos y críticos de cine. Y realmente es una de las películas que más me han gustado del año pasado, junto a "El Gran Gatsby" o "Gravity".
Con un excelente reparto, incluyendo a Michael Douglas, Matt Damon o Dan Aykroyd, y una impresionante escenografía, reflejo de la opulencia y el lujo que retrata magistralmente Soderbergh, la película consta además de un guión realmente emotivo que, junto a la virtuosa música del showman Liberace, se gana al público desde el primer momento.
El film, en realidad, no nos relata la vida del gran Liberace, sino la relación que mantuvo con el joven Scott Thorson desde 1977 hasta 1982, mostrándonos pues la cara más decadente del estrafalario pianista "kitsch". Es, pues, una tormentosa historia de amor entre dos personas de dos ambientes completamente diferentes, en un momento en el que estaba mal vista la homosexualidad, y durante el cual Liberace tuvo que finjir que, detrás de esas pieles y anillos de oro, solo había un hombre que todavía no había encontrado a la mujer de su vida.
El film nos presenta la cara menos atractiva de la fama, en forma de adicciones, promiscuidad, encaprichamiento, exceso, dependencia, inseguridad... en la que los personajes están sumidos constantemente, y que terminará siendo la causa de su distanciamiento. Sin embargo, también nos enseña que detrás de los lujos que disfrazaban e influenciaban a Liberace, había realmente una persona cariñosa y enamorada de su compañero Scott, en el que confiaba y el único en el que se apoyó al final de su vida. La película me gustó mucho, pues presenta los temas humanos de una forma magistral: la fascinación, el amor, la confianza, la amistad, el desengaño... que reflejan que la humanidad se sobrepone a la superficialidad solo en el caso de las relaciones verdaderas, en las que no hace falta gestos superfluos para demostrar el cariño o la cercanía.
Debo decir que los dos protagonistas, Douglas y Damon, llevan a cabo un genial trabajo como Liberace y Thorson, hasta el límite de parecer realmente la verdadera pareja de amantes que intentan imitar.
Otro punto a señalar es la preciosa selección de música que me llegó literalmente al corazón, y que consigue arrancar un par de lágrimas, sobretodo al final del film, un final, por cierto, espectacular.
En fin, la película me ha entusiasmado en su totalidad, y de verdad les he cogido un profundo cariño a Liberace y Scott, una pareja representante de todas las pasiones y defectos humanos, que nos enseñan, a su vez, lo que es el verdadero amor.
Aquí os dejo el tráiler de "Behind The Candelabra" con la esperanza de que os animéis a verla, porque, realmente, no os vais a arrepentir, pues es una película para no olvidar. Antes, sin embargo, os reseño las últimas palabras de la película, en las que se refleja el profundo amor que sentía Liberace por Scott, aun obnubilado por su enorme fama y sus numerosas tentaciones:
¿Por qué te quiero?
Te quiero no solo por lo que eres, sino por lo que yo soy cuando estoy contigo.
Te quiero, no solo por lo que has hecho de tí, sino por lo que haces de mí.
Te quiero por ignorar los posibles defectos que hay en mí, y por aceptar las posibles virtudes que hay en mí.
¿Por qué te quiero?
Te quiero por hacer oídos sordos a la discordancia que hay en mí, y por hacer resonar la música que hay en mí, al escucharme con adoración.
Te quiero por ayudarme a hacer de mi vida un templo, no una taberna.
Te quiero porque has hecho tanto para hacerme feliz; lo has hecho sin una palabra, sin una caricia, sin un gesto... Lo has hecho siendo simplemente tú mismo.
Tal vez, después de todo, el amor sea eso, y por eso, te quiero.
Hace unos días entré en el blog, y decidí darle un aspecto diferente. Comenzaba a estar algo cansada de los colores pálidos que había elegido al "fabricarlo" hace ya más de un año, así que me propuse darle otro aire, más vivo, más fuerte.
Puede que tal vez vuelva a cansarme de este estilo y clique en "Personalizar" para cambiar el look de Una pizca de... pero, por el momento, decido probar a ver cómo resulta este nuevo aire...
Estos días han sido muy extraños; sentía, por un lado, una enorme ilusión por la Navidad y las reuniones con familia, amigos... pero también un profundo sentimiento de falta, de tristeza, de vacío...
Igual que necesitaba un cambio de colores y de tonos en mi blog, necesitaba un soplo de aire fresco para aliviar el estancamiento en el que me sumí desde el fallecimiento del gran amigo de la música.
Por ello, me decidí a seguir el consejo que Fernando Argenta siempre supo transmitirnos con su ejemplo: la música, ¿recuerdas?
Gama de intensos rojos para mi blog, mezcla de sintonías electrizantes, vibrantes, chispeantes... para mi mp3. Y quién mejor para conseguirlo que el jovencísimo DJ que ya ha logrado el reconocimiento internacional: Avicii.
¿Me he vuelto loca? ¿Cómo es que de repente me entusiasma la música house, de manera tan intensa? No es solo por la necesidad de calmar los ánimos tras la desaparición de una de las figuras musicales más presentes en mi infancia, sino porque, realmente, este joven DJ de apenas 24 años ha conseguido crear canciones llenas de ritmo y magia, además de contar a la vez con un claro sentimiento y dedicación.
Las canciones de Avicii no solo te transportan volando al sábado por la noche, a una enorme y brillante pista de baile, a un danzarín grupo de amigos, a un intenso baile sacudiendo las extremidades, sacudiendo los pensamientos de la rutina... Avicii te lleva más allá. Te hace volar alto, reír a carcajadas, sentir que todo es posible, pensar que eres capaz de conseguir lo que te propongas... Avicii te da una descarga de electricidad, te carga las pilas y te anima a superarte a tí mismo. Avicii te lanza hacia el cielo.
Eso es lo que siento cuando escucho Hey Brother, Wake Me Up, I Could Be The One, Levels...
Cuando las oigo y mis pies se mueven solos, solo pienso en la frase que titula esta entrada y que consta en su canción Hey Brother: There's nothing in this world i wouldn't do (no hay nada en este mundo que yo no haría...) Nada se interpone en mi camino de conseguir lo que quiero, solo tengo que atreverme a comenzar y "lanzarme a por todas"...
Creo que este descubrimiento de Avicii, que ya se venía gestando hacía algún tiempo, ha conseguido que vuelva poco a poco a disfrutar de la música con la misma alegría y regocijo con las que lo hacía antes de la marcha de Argenta. No podemos olvidar que él siempre quiso que todos mantuviéramos las ganas y la ilusión por vivir, y eso es lo que está transmitiendo Avicii, lo que pienso hacer...
Podéis encontrar en la mítica web de vídeos todos los singles de Avicii; sin embargo, aquí os dejo la canción que me ha inspirado este post: Hey Brother. Escuchad atentamente el mensaje, o leedlo, y también fijaos en las optimistas imágenes que incluye, y que nos llaman a vivir " a tope". Hagámoslo, pues.
De vez en cuando, si no la vida, la blogosfera, te da una gran sorpresa, ya que la bloguera Irene MU del blog Srta. MakeUp me ha nominado a los Premios Liebster.
Se trata de una curiosa cadena en la que los blogueros nos damos a conocer unos a otros, nominando a blogs de menos de 100 seguidores.
Al parecer, cuando te nominan, tienes que responder a las once preguntas que te ha planteado el blog que te ha nominado, nominar tú a otros blogs, y dejarles caer once preguntas diferentes para que contesten.
Lo primero de todo, muchísimas gracias a Srta. MakeUp por nominar mi blog a este particular premio. Me ha hecho mucha ilusión y me anima a seguir escribiendo. Me encanta tu blog, y los consejos de maquillaje son de lo más útiles, así que, ¡ánimo!
Ahora intentaré responder a las preguntas de Srta. MakeUp...
1. ¿Por qué un blog y no un videoblog?
La verdad es que creé el blog con la intención de escribir. Me apetecía mucho compartir mis experiencias con el resto del mundo, y pensé que redactar era la mejor forma de hacerlo, pues considero que la lengua escrita transmite mucho más que la hablada. Además, me costaría horrores hacer un videoblog, pues cuando llega la hora de ponerse ante una cámara, no me salen las palabras, y mis mejillas parecen un par de tomates…
2. ¿Cómo definirías el estilo de tu blog?
Como el mismo nombre indica, en mi blog puedes encontrar una pizca de todo… desde mis propias experiencias y recomendaciones, hasta críticas sobre una película, o libro, pasando por mi lista de canciones predilectas. Supongo que es como una especie de diario, en el que además puedo añadir vídeos, como ocurre en los curiosos periódicos de la saga de Harry Potter…
3. ¿Cuándo es tu cumpleaños?
Cada 17 de diciembre me levanto con una sonrisa y me acuesto con otra carta de felicitación encima del armario… ;)
4. ¿Te gustaría poder dedicarte a algo relacionado con tu blog?
Bueno, pues la verdad es que sí… Todavía no me he decantado por nada en concreto, pero reconozco que sería genial convertirme en una reportera que no cesa de viajar por el mundo o en una crítica de cine… Palomitas gratis, yuhu!!
5. ¿Cuál es tu película favorita?
Uff… si ya me costó elaborar un top 19 de música, sería imposible decantarme por una sola película. Tantos estilos diferentes, tantas vistas, tantas en lista de espera… Si me tuviera que inclinar por un drama, probablemente elegiría La Princesita, película cargada de enseñanzas y reflexiones acerca de la amistad, la infancia y la imaginación, cuya emotividad y sensibilidad consigue arrancar las lágrimas sin previo aviso, y cuya trama te engancha desde el primer momento; por otra parte, si tuviera que escoger una comedia, sin duda, Una jaula de grillos, cuyos estrafalarios protagonistas nos provocan miles de risas con sus divertidos, y a veces absurdos, diálogos y forma de actuar.
6. ¿Quién fue tu primer seguidor?
No recuerdo exactamente a mi primer seguidor, pero estoy segura de que fue o mis padres o mi tía, quienes, desde que tengo uso de razón, me han apoyado en todos mis proyectos, y a los que les debo todo (esto ya se va pareciendo al discurso típico de unos premios, jejeje…)
7. ¿Por qué te apasiona tanto el tema de tu blog?
Desde que era pequeña, me han enseñado a amar todo aquello que te aporte riqueza cultural, que te abra la mentalidad, o que te haga volar más allá, como sucede con los libros, el cine, la música, viajar, vivir lo mejor de cada momento… son temas que me “salen de dentro” y que por tanto hacen que escribir el blog sea uno de mis hobbies preferidos.
8. ¿Tienes algún seguidor que conozcas en persona?
A casi todos mis seguidores les conozco en persona, y esto permite, de alguna forma, personificar esas palabras que escribo en mi blog. Al conocer a mis seguidores personalmente, todo se hace mucho más humano y real… Asimismo, espero llegar a conocer al resto, pues les estoy muy agradecida por el interés que siempre han mostrado.
9. ¿Cuál podrías decir que es tu mayor hobbie?
Primero me comunico, luego existo… Bueno me gusta mucho escribir en el blog, pero disfruto también con una tarde junto a mis amigas, ya sea sentadas en el cine, charlando en un local con buena música, o paseando por las calles animadas de la ciudad…
10.¿En qué parte del mundo te gustaría vivir?
Siempre he sentido unas ansias ilimitadas de viajar y conocer nuevos lugares, pero, si tuviera que establecerme en uno para siempre, probablemente lo hiciera en Nueva York. Aunque nunca lo he visitado, su oferta cultural y sus divertidos rincones me llaman demasiado. Por otra parte, no me importaría disponer de un apartamento en Florencia, o en Roma…
11. ¿Playa o montaña?
Difícil elección… casi toda mi vida he veraneado en la costa asturiana, con unas vistas increíbles y una pandilla de amigos de los que guardo muy buenos recuerdos. Sin embargo, hace nada tuve la ocasión de pasar un fin de semana en Picos de Europa y fue una de las mejores experiencias que he tenido nunca. Aquella calma y paz que se respiraba, junto al aroma de las costillas de ternera haciéndose en la barbacoa, aquel espectacular paisaje iluminado por un cielo limpio y resplandeciente, con el único sonido de los susurros en el albergue y el aleteo de las aves rapaces…
Bueno, ahora nominaré a varios blogs con menos de 100 seguidores...
1- Te invito a un crepe, nos ofrece una preciosa historia ambientada en un dulce verano italiano, cuya magia nos engancha desde el primer momento.
2- Las Amigas de Joserra nos arrancan la risa con sus divertidas anécdotas de una variada y peculiar pandilla de amigos.
3- Kyvic 100% nos enseña interesantes tutoriales sobre confección y manualidades, además de numerosos topics para reflexionar, todo ello "subtitulado" al inglés, lo que lo hace muy internacional.
4- Gema Ramos Arte por esa increíble capacidad que solo algunos poseen para hacernos llegar el arte más fresco y visionario a nuestras vidas...
5- Alégrame El Día, al que he descubierto hace poco, nos plantea una especie de macedonia, en la que puedes encontrar reflexiones con un gran trasfondo, recomendaciones interesantes sobre películas, libros... en fin, un poco de todo, lo que lo hace muy carismático.
6- Los mil otoños del atardecer por plasmar de una forma tan bella y sincera el apasionado amor que siente por el Universo, por todo lo que nos rodea.
7- Qué leer si no sé qué leer, blog que descubrí hace muy poco, nos ofrece un agradable paseo entre una rebosante biblioteca llena de libros muy especiales, mientras nos guía a través de ellos con una destreza envidiable...
... que deberán contestar a estas once sencillas preguntas:
1- ¿Cuál fue ese "empujoncito" por el que creaste el blog?
2- ¿A qué personaje/celebridad te gustaría conocer en persona?
3- ¿Cuál es tu ciudad favorita?
4- ¿Con qué motivo/finalidad escribes el blog?
5- ¿Llevas a cabo algún "ritual" antes de escribir una nueva entrada (tomas algo, te preparas de alguna forma, acudes a algún sitio...)?
6- ¿Qué te llevarías a una isla desierta?
7- ¿Libro de papel o libro electrónico?
8- ¿Cuál fue tu primer concierto?
9- ¿Te gustaría reunirte con todos tus seguidores?
10- ¿Cuál es tu mayor hobbie?
11- ¿ Alguna vez has pensado en crear un videoblog?
Como pequeña conclusión final, solo espero que este curioso premio pueda lograr su propósito: unir unos blogs con otros para "coser" entre todos una blogosfera mucho más completa e interesante.
En este largo lapsus de tiempo en el que he permanecido sin escribir en mi blog, he tenido la oportunidad de bucear entre muchos otros, cada cual diferente y único, que me han ido enriqueciendo por dentro poco a poco... a mí, y, por tanto, a lo que plasmo en mi blog.
Desde aquí os animo a hacer lo mismo, y a sumergiros en la blogosfera de lleno, a crear vuestros propios blogs, a interactuar con los demás... es una grata y prometedora experiencia, os lo aseguro.
No sé si son los pájaros, que trinan desde el árbol que acaricia mi ventana, o si se trata de un incesante teléfono que no para de chillar. El caso es que me despierto, y, con pereza, abro los ojos, para dejarme invadir por esta magnífica y esperanzadora luz de un sábado por la mañana.
Tras un sueño reparador, me estiro, y acudo presta a la cocina, donde me espera un gran tazón de colacao lleno de Estrellitas...
Con el pijama aun puesto, y mi cabello enredado, reviso la lista de juguetes que deseo para Navidad, y me acurruco entre mis padres en el salón de casa, ante la tele.
Tras escuchar la melodía de cierre de alguno de mis dibujos preferidos, como Scooby-Doo o Sandokán, sonrío confortada, pues se avecina mi programa favorito.
¡Ya está, son las doce de la mañana! Tres compositores con aires pícaros atraviesan la pantalla montados en monopatines de colores, mientras la característica canción de El Conciertazo resuena en nuestros oídos.
En seguida, el presentador al que todos los niños admirábamos, Fernando Argenta, se asoma con su cálida sonrisa, siempre bañado de un freso y contagioso buen humor.
Saluda a los "chavales" de los colegios que acuden en masa a ver el programa, y da comienzo al dulce espectáculo.
Van sonando piezas de música distintas, interpretadas por diferentes orquestas, y amenizadas por un grupo de jóvenes disfrazados, quienes nos hacen llegar con imaginación el significado de aquella obra de arte.
También vemos a varios muñecos y marionetas que, rodeados por ese intenso y colorido decorado, charlan animadamente con Fernando y proponen divertidos juegos a los menudos espectadores. Yo misma, desde el salón, participo con entusiasmo en lo que Fernando prepara, y en ningún momento dejo de sonreír, encantada con este mágico programa musical.
Fernando Argenta siempre fue una especie de mago, a su modo.
Supo hacer llegar la música a todo el mundo, sin excepciones, ya fuese a través de la televisión, con El Conciertazo, o de la radio, con Clásicos Populares.
Utilizó para ello todo tipo de hechizos y pócimas: buen humor, sonrisas, complicidad, energía, ilusión, pasión por la música, originalidad...
Fernando Argenta no solo consiguió que amáramos y entendiéramos la música desde muy pequeños; también transmitió, en todo momento, que la ilusión infantil por hacer las cosas ordinarias de forma extraordinaria, es una actitud que siempre conservamos en nuestro interior, y que solo debemos atrevernos a sacar a la luz.
Él lo hizo, y contagió a los demás su espíritu juvenil.
Nunca olvidaré los buenos momentos que Fernando Argenta me brindó desde que nací, y espero que algún día llegue a transmitir las cosas de una forma tan viva como siempre lo ha hecho él.
Si algún día os apetece rememorar los buenos instantes que Fernando Argenta nos brindó en El Conciertazo, pinchad aquí, donde accederéis a la página correspondiente de rtve.
Estoy en mi cuarto y escucho tumbada en el sofá mi
nueva lista de canciones “Love To Listen…”
En la entrada de hoy, os dejo una especie de
ranking con mis canciones favoritas en este momento, y las que, sin duda, os recomiendo llevar siempre a vuestro lado.
Quién sabe, en cualquier momento puede venir de
perlas echar mano a una de ellas, puede que debido a una emergencia
“emocional”, o porque queráis desconectar de TODO… (Al fin y al cabo, ese es el
gran poder de la música: transportarnos a lugares lejanos donde podemos ser
nosotros mismos sin sufrir ningún riesgo…)
Mientras tecleo estas palabras recuerdo la
película “Alta Fidelidad”, donde aquel bohemio John Cusack buscaba sin descanso
la razón de sus rupturas más dolorosas mientras escuchaba, para consolarse, el
único tesoro que nunca le podrían arrebatar, ni siquiera sus excéntricas ex novias:
la música, y su magnífico poder…
19- ¿Por qué no despegamos con Avicii? Por
ejemplo, con su exitoso “Silhouettes”
1- Una
ultimísima nota: escuchad atentamente a Woody Allen al inicio de “Manhattan” cuyo telón de fondo es esa magnífica “Rhapsody
In Blue”…
Claro que estas son solo mis favoritas. Cualquier
amante de la música tiene su propia “lista de reproducción” adherida no solo a
su mp3, sino también a sus oídos, su corazón, sus recuerdos…
Aquí os invito a compartir vuestras canciones
favoritas del “mundo mundial”; esas que no pueden faltar en nuestro botiquín,
esas a las que rendimos culto y colocamos en un altar, esas que cada vez que escuchamos sonreímos de
satisfacción (o lloramos de emoción) porque nos acercan a algún momento mágico
que no se nos podrá olvidar, gracias, en parte, a esas voces amigas que
comparten con nosotros nuestras penas y alegrías.
Nos encontramos ante un esperanzador sábado por la noche, a mediados de
agosto. Bajo la inmensa cúpula
estrellada de Nueva York, la ciudad cierra durante un par de horas, con la
única intención de prepararse para la gran apertura.
El calor pegajoso y el bochorno se adhieren a las paredes de las
estrambóticas mansiones de Long Island, mientras sus sofisticados inquilinos se
acicalan ante los ventiladores de estilo colonial.
Las mujeres se colocan el último accesorio de moda, y se empolvan una vez
más la nariz, mientras sus maridos las
esperan impacientes, con el Rolls ya
ronroneando, y pensando en la fiesta que esa noche les espera, con los brazos
abiertos, en el hogar del hombre más misterioso de la ciudad que nunca duerme.
La noche, despejada y calurosa, se presenta inmaculada y tranquila, tras un
tortuoso día repleto de trabajo,
bullicio, ruido, finanzas…
Sin embargo, la pausa de un par de horas entre el agobio de la jornada
pasada y la apertura de la velada venidera llega a su fin, pues el reluciente Rolls,
tras abrirse paso entre las sofocantes avenidas de Nueva York, ya atraviesa las enormes verjas de hierro del
“humilde” hogar de aquel extraño anfitrión…
Un, dos, tres… Are you ready?
Las luces alocadas y parpadeantes cual arcoíris rebelde poseen en ese
momento al inmenso palacete.
Un “dudoso” descendiente de Beethoven dirige flamantemente la chispeante Rhapsody In Blue, cuyo telón de fondo son los fuegos artificiales
más estruendosos jamás vistos.
Un público desmadrado, febril, llevado
al límite de la histeria por los cantantes de jazz y la espuma de la playa
privada.
Serpentinas. Confeti. Champagne a raudales.
El Charleston se cuela en la pista de baile, las terrazas, las escaleras de
mármol, las cortinas de lino…
Las plumas y lentejuelas, que lucen su brillo en los cuerpos danzarines de
las jóvenes, compiten por ser las más
llamativas.
Las risas y voces inundan la quietud nocturna, llamando al camarero para
degustar el canapé más original.
Las pomposas estrellas de cine, las altivas celebridades de renombre, los
excelentísimos políticos, los más desconfiados gánsteres, los estudiantes más
educados… todos ellos se igualan en
calidad de invitados por una noche, dejando en los vestuarios sus rostros
artificiales e irreales, y tirándose a bomba en la piscina sin fondo, cuales
niños jugando entre risas y diversiones.
Todo es alegría, belleza, y abundancia.
Tan solo una persona de todo el alto Nueva York no participa en la
excéntrica juerga.
Se limita a permanecer a salvo en su amplio despacho, su campo de batalla,
y desde una de las torres de su
espléndida mansión, contempla a través
de los ventanales la bahía de Long Island. El anillo señorial que porta en su mano
derecha se estira, asomándose al exterior, y, sin hacer caso a la fiesta,
intenta alcanzar la luz verdosa que se dibuja en el horizonte, proveniente del
otro extremo de la bahía.
“Esa luz… ese parpadeo…” no cesa de pensar.
Pero el rostro del anfitrión se torna nostálgico y pesaroso, pues, aunque
lo intenta de todas las maneras y su intención es buena y optimista, en el
fondo debería saber que jamás podrá recuperar esa brillante luz, a la que algún
día amó y tuvo entre sus brazos.
Piensa con ansias que podrá volver a vivir lo pasado, volver a ver a su
querida luz verde, o hacer las cosas de otra manera, como si nada hubiese
ocurrido en esos cinco años.
Sin embargo, aunque nuestro anfitrión tiene grandes expectativas, no es consciente
de que nunca podrá ignorar el transcurso del tiempo, de que no podrá echar por
tierra lo que ha sucedido en su ausencia, de que ya no podrá cambiar lo que
hizo…
Aunque él esté dispuesto a intentarlo, el mundo gira y avanza, y él solo es
un esclavo, una sombra de lo que ya ha sido.
Aunque su mano trata de alcanzar con esfuerzo la luz parpadeante, pensando
en revivir los momentos junto a ella, Gatsby solo es un vago recuerdo del
pasado.
Numerosos críticos han tachado El Gran Gatsby de excesiva, saturada de
colorido, o demasiado estrambótica. Sin embargo, ¿quién se imagina esta carismática
obra como una simple película dramática, de las que se filman ahora, sin
intensidad, sin calidez, sin ritmo, repleta de imágenes tristes y oscuras? Yo
no, desde luego. Para mí, esta película debía de ser exactamente como se ha
hecho: llamativa, luminosa, repleta de colores vivos que reflejen esa forma de
vida de Long Island, llena de escenas cargadas
de intensidad y tensión, en fin, un espejo de la excentricidad y
superficialidad de la forma de ser de los años 20.
Creo que Baz Luhrmann ha creado una gran película,
pues no solo la forma en la que la ha planteado, sino también en los recursos
que ha utilizado. La música moderna de cantantes como Lana Del Rey o Will.I.Am,
unida al Charleston y al Jazz, ha conseguido crear una miscelánea de lo más
interesante, para dotar a la película de mayor chispa. Además, Luhrmann ha elegido a los actores ideales,
pues, repletos de personalidad, adoptan sin problema los rasgos de su personaje.
Así pues, Leonardo DiCaprio es el elegante e ingenuo señor Gatsby; Joel
Edgerton, se ve en el perfil rudo y egoísta de Tom Buchanan; Carey Mulligan se convierte
en la dulce y frágil Daisy; Tobey
Maguire, al que encajábamos en el disfraz del hombre araña, ahora nos muestra
su cara más dramática, unas veces irónico y amistoso, otras frustrado por la
superficialidad de la sociedad…
En fin, la nueva versión de El Gran Gatsby es una de las películas que más me han emocionado, y
que sin duda alguna recomiendo a los amantes del cine inteligente y las obras
memorables.
Ahora solo me falta compararla con la versión de
Robert Redford y Mia Farrow, que muchos ponen por las nubes…
Sin embargo, DiCaprio y su perfección ante las
cámaras, su mirada irresistible y turbadora, su sonrisa espléndida… ¡Oh, DiCaprio,
mi eterno DiCaprio!